Encefalo y sus partes

Encefalo y sus partes

Partes del cerebro

Inmediatamente después de que el óvulo sea fecundado por el espermatozoide, se produce una rápida sucesión de divisiones y en pocas horas se pueden distinguir distintas zonas del embrión. Desde muy pronto, se clasifican tres zonas distintas del embrión: el endodermo, que es la zona más cercana a la pared uterina, el mesodermo y el ectodermo, que es la zona que da a la cavidad uterina. Estas divisiones son importantes no sólo en sentido anatómico, sino porque cada una de ellas contiene las células específicas que acabarán diferenciándose en los distintos órganos y partes del cuerpo. El sistema nervioso deriva exclusivamente de las células del ectodermo.
En el día 17 de desarrollo, el embrión se forma en un estado alargado y aplanado, con su zona dorsal (la que da la espalda a la pared del útero) mostrando un abultamiento en el centro. Esta protuberancia se denomina placa neural y constituye lo que será el sistema nervioso. Cuando esta estructura alcanza su máximo grosor, comienza a invaginarse en el eje longitudinal, llegando a juntarse en el centro, y cerrándose hacia los extremos, formando así un tubo, llamado tubo neural.

Función del encéfalo

Este artículo trata sobre los cerebros de todo tipo de animales, incluidos los humanos. Para información específica sobre el cerebro humano, véase Cerebro humano. Para otros usos, véase Cerebro (desambiguación) y Cerebros (desambiguación).
El cerebro es un órgano que sirve como centro del sistema nervioso en todos los animales vertebrados y en la mayoría de los invertebrados. Está situado en la cabeza, normalmente cerca de los órganos sensoriales para sentidos como la visión. Es el órgano más complejo del cuerpo de un vertebrado. En un ser humano, la corteza cerebral contiene aproximadamente entre 14.000 y 16.000 millones de neuronas,[1] y se calcula que el número de neuronas del cerebelo es de 55.000 a 70.000 millones,[2] cada una de las cuales está conectada por sinapsis a varios miles de otras neuronas. Estas neuronas suelen comunicarse entre sí por medio de largas fibras denominadas axones, que transportan trenes de impulsos de señales denominados potenciales de acción a partes distantes del cerebro o del cuerpo dirigidos a células receptoras específicas.
Desde el punto de vista fisiológico, el cerebro ejerce un control centralizado sobre los demás órganos del cuerpo. Actúan sobre el resto del cuerpo generando patrones de actividad muscular e impulsando la secreción de unas sustancias químicas llamadas hormonas. Este control centralizado permite respuestas rápidas y coordinadas a los cambios del entorno. La médula espinal o los ganglios periféricos pueden mediar algunos tipos básicos de respuesta, como los reflejos, pero el control sofisticado del comportamiento basado en la información sensorial compleja requiere la capacidad de integración de información de un cerebro centralizado.

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Telencéfalo

Consideraciones generales y divisiones: el cerebro está contenido en el cráneo y constituye la parte superior y más amplia del sistema nervioso central. En su estado embrionario primitivo consta de tres vesículas huecas, denominadas rombencéfalo, mesencéfalo y prosencéfalo, y en el adulto pueden reconocerse las partes derivadas de cada una de ellas (Fig. 677). Así, en el proceso de desarrollo, la pared del cerebro posterior se modifica para formar la médula oblonga, el puente de Varolio y el cerebelo, mientras que su cavidad se expande para formar el cuarto ventrículo. El mesencéfalo forma sólo una pequeña parte del cerebro adulto; su cavidad se convierte en el acueducto cerebral (acueducto de Sylvius), que sirve de comunicación tubular entre el tercer y el cuarto ventrículo; mientras que sus paredes se engrosan para formar los cuerpos cuadrigémicos y los pedúnculos cerebrales. El cerebro anterior sufre grandes modificaciones: su parte anterior o telencéfalo se expande lateralmente en forma de dos vesículas huecas, cuyas cavidades se convierten en los ventrículos laterales, mientras que las paredes circundantes forman los hemisferios cerebrales y sus comisuras; la cavidad de la parte posterior o diencéfalo forma la mayor parte del tercer ventrículo, y a partir de sus paredes se desarrollan la mayoría de las estructuras que delimitan dicha cavidad.

Partes del telencéfalo

Hacia la base del cerebro se encuentra una pequeña pero importante región llamada telencéfalo (derivada del mesencéfalo en desarrollo), que sirve como punto de conexión vital entre las otras regiones principales del cerebro: el cerebro anterior y el cerebro posterior.
El mesencéfalo es la parte superior del tronco cerebral, la central de conexión entre el cerebro y la médula espinal. Hay tres partes principales del mesencéfalo: los colículos, el tegmento y los pedúnculos cerebrales. De los 12 nervios craneales, dos salen directamente del mesencéfalo: los nervios oculomotor y troclear, responsables del movimiento de los ojos y los párpados.
En la parte superior del mesencéfalo se encuentran los colículos, cuyo nombre proviene de la palabra latina «colina». Contiene dos pares de haces de neuronas abultados y estratificados, llamados colículos superior e inferior. Los superiores trabajan en el procesamiento preliminar de las señales visuales antes de que pasen al lóbulo occipital, en la parte posterior de la cabeza. Los inferiores trabajan en las señales auditivas antes de que éstas pasen por el tálamo al centro principal de procesamiento auditivo en el córtex.